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Tenemos buenas noticias para los amantes del yogur casero… ¿Sabías que la espirulina artesanal puede ayudar a la fermentación y además aumentar la calidad nutricional de tu yogur? Con su ayuda conseguirás unir los beneficios de tu yogur con los “superpoderes” de uno de los superalimentos más consumidos del mundo.

Seguro que ya sabías que la espirulina artesanal funciona como un excelente prebiótico, refuerza el sistema inmune y contiene insuperables cualidades nutricionales (por eso se la considera uno superalimento). Pues bien, parece que no somos los únicos que hemos tenido la brillante idea de añadir espirulina al yogur durante su fermentación: un estudio liderado por un grupo de científicos de la India (1), publicado en 2017 , confirma un sorprendente (o no tan sorprendente) hallazgo:

Se les ocurrió estudiar el efecto de la espirulina sobre el proceso de fabricación del yogur para ver si era posible encontrar la receta de un “superyogur” y ayudar a paliar la desnutrición infantil que sufren ciertas partes del país . Lo que hicieron fue añadir  espirulina en la leche durante su proceso de fermentación a diferentes concentraciones (0.25, 0.5, 0.75 y 1% de microalga) para saber cual era la cantidad mínima que surtía efecto.

Mejora la fermentación

Estudiaron el efecto en su fermentación, textura y características organolépticas (olor, sabor, color…). Los resultados mostraron que sólo con añadir 0.25% de espirulina (para medio litro de leche, serían 1,25 g de espirulina en hebras) era suficiente para acelerar el proceso de fermentación, acortando los tiempos de finalización del yogur y que, además, se conservaban tanto la textura como el sabor y el olor típicos de la fermentación acido láctica. Este experimento también demostró que la espirulina funcionaba como un conservante natural, aumentando su duración hasta los 28 días. Esto quedó corroborado, además por otro estudio paralelo (2) para fermentos de L. bulgaricus.

El yogur adquiere un bonito color verde-azulado

El color verde azulado que tomó el yogur, no varió durante este periodo de conservación y creen que fue debido al elevado contenido en pigmentos de la espirulina y su conocida capacidad antioxidante.

Además, da un aspecto divertido y un toque de color a tus recetas y tus postres de yogur casero.

 

Así que or si pensabas que habías tenido una idea descabellada: queda científicamente demostrado que la espirulina es el ingrediente natural ideal para que tu yogur casero sea aún más nutritivo y gane un extra de color y sabor.

De hecho, de esta forma conseguirás que tu yogur contenga mucha más proteína, vitaminas, omegas 3 y 6 y fibra que un yogur normal y unirás los beneficios para la salud del yogur y la espirulina. No se puede pedir más.

Yogurtera

Beneficios de añadir espirulina al yogur:

  • La espirulina funciona como un prebiótico, potenciando el efecto beneficioso de los lactobacillus del yogur en nuestro cuerpo.
  • Añadir como mínimo un 0.25% de espirulina artesanal favorece y acelera la fermentación del yogur sin alterar las propiedades organolépticas del producto final. Aunque puedes añadir tanta como quieras.
  • Se comprobó que aumentaba el tiempo de conservación del yogur Así no tenderás que añadir conservantes o tirar el yogur que se te pone “malo”.
  • La espirulina puede usarse como un ingrediente natural de tu yogur casero para aumentar la calidad nutricional y mejorar el sistema inmune.

¡Pero cuidado con la espirulina industrial! aparte de que su olor y sabor alterarán las propiedades organolépticas de tu yogur, al estar quemada, no se asegura que vaya a tener realmente ese efecto prebiótico y medicinal que encontramos en la espirulina secada a bajas temperaturas, así que asegúrate de utilizar siempre espirulina artesanal en tu receta de yogur casero.

No importa el tipo de yogur que hagas, ya sea con leche de origen animal o vegetal, porque lo que hace la espirulina es ayudar que los valiosos fermentos acidolácticos (normalmente del género Lactobacillus y Streptococcus) transformen más felizmente los azúcares (su comida) en ácido láctico. Y luego, en tu intestino, tendrán la fibra suficiente para crecer y protegerte. En la leche animal, el azúcar que utilizan mayoritariamente es la lactosa pero con las leches vegetales a veces es conveniente añadir un poquito de azúcar de caña para ayudar a la fermentación, aunque depende del caso. Hay quien desaconseja añadir miel durante la fermentación porque aseguran que “mata” el fermento, así que, por si acaso, reservad la miel para coméroslo una vez esté listo.

     

ñam ñam ñam

      ¡Bon appetit! 

 

 


(1): Effect of Spirulina platensis fortification on physicochemical, textural, antioxidant and sensory properties of yogurt during fermentation and storage. M. Barkallah, et al. Elsevier, 2017. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0023643817303961

(2): Influence of Spirulina platensis biomass on microbiological viability in traditional and probiotic yogurts during refrigerated storage. A.S. Akalin et al. Italian Journal of Food Science, 2009. http://www.chiriotti.it/pdf/ijfs/IJFS213.pdf#page=106

 

Últimamente se habla mucho de reforzar el sistema inmune pero pocas veces se explica cómo un alimento puede ayudarnos a hacerlo. El sistema inmune es uno de los sistema más complejos de nuestro cuerpo, presente en todos los seres vivos multicelulares, tiene la misión de identificar el peligro y protegernos de él. Está formado por células, tejidos y órganos repartidos por todo el cuerpo que se encargan de identificar, dar la voz de alarma y actuar en consecuencia cuando detectan que existe una amenaza. Y también deben discernir qué bacterias son “beneficiosas”, como la flora intestinal para no atacarlas. Estos tres pasos, parecen sencillos pero operan gracias a un preciso mecanismo, siguiendo unas normas estrictas para que todo encaje en un asombroso equilibrio.

De hecho no es una tarea fácil y puede haber errores. A pesar de las estrategias del propio cuerpo para corregirlos, son muchos los factores que pueden alterar este delicado equilibrio. Desde el estrés (no solo por nuestra ajetreada forma de vida, sino también el estrés emocional), hasta productos químicos (contaminación, agroquímicos).

Cuanto más logramos desentrañar  su funcionamiento, más nos damos cuenta que se interrelaciona con todas las células del cuerpo y con el ser en su totalidad, por lo que está relacionado con casi cualquier patología, ya sea por déficit, por exceso, o por disfuncionalidad (funciona de forma incorrecta).

Las consecuencias de un sistema inmune deficiente

Las enfermedades autoinmunes, por ejemplo, son un ejemplo claro de esta disfuncionalidad y comienzan cuando nuestro mecanismo de defensa reconoce nuestras propias células como si fueran extrañas y las ataca. Pero otras condiciones, como las alergias, también son fruto de un sistema inmune en desequilibrio. En el caso de la alergia, lo que ocurre es que se genera una respuesta desmesurada ante algo que no es un ataque;  ante algo que, aunque sea un “cuerpo extraño”, como el polen o el gluten, no es un patógeno (bichito que produce enfermedades) o una amenaza en sí mismo, entonces es nuestra propia respuesta de ataque (liberación de histamina y citoquinas entre otras muchas acciones) la que se convierte en el problema, generando rinitis alérgica, urticaria, enrojecimiento ocular…

Hay muchos estudios que relacionan el cáncer con un sistema inmune deficiente e incluso con el sistema nervioso central (1). También es el responsable de muchos procesos inflamatorios (2), que son responsables de artritis, inflamaciones intestinales, migrañas… Un sistema inmune que funciona correctamente debería identificar las células tumorales y destruirlas, como de hecho ocurre con bastante

frecuencia. Aunque el problema es mucho más complejo.

Por eso cuando se habla de reforzar el sistema inmune no significa que se tengan que aumentar su agresividad, sino que se tiene que reforzar su función para que trabaje de la forma correcta, modulándose acorde a la amenaza y teniendo bien claro qué células o moléculas hay que atacar y cuáles hay que proteger: un sistema inmune sano, equilibrado.

¿Y cómo puede ayudar la espirulina artesanal a reforzar tu sistema inmune?

Antes que nada: este post no pretende sustituir la espirulina por ningún medicamento y no estamos aconsejando dejar de seguir una prescripción médica, todo lo contrario. Como verás ahora, la espirulina, consumida a diario es la aliada perfecta para muchas dolencias y ha probado tener efecto positivo en muchísimas enfermedades.

La espirulina  es uno de los microorganismos más estudiados y cuenta con numerosas publicaciones, muchas de ellas impulsadas desde los años 60, cuando comenzó su cultivo industrial ligado a la era aeroespacial. Desde entonces se han encontrado en ella varios compuestos que la hacen única y cada vez se descubren nuevas aplicaciones y propiedades. Muchos de los estudios están realizados en Estados Unidos, desde la época de la NASA, pero los más recientes son de China o India, ya que son los países que más producen y exportan espirulina, aunque de manera industrial.

Cabe recalcar que, pese a que la espirulina per se tenga todas estas propiedades, muchas de ellas, por no decir prácticamente todas, se pierden sl secarse a altas temperaturas (como ocurre con la espirulina industrial). Sus valiosas enzimas y pigmentos se estropean con el calor tan intenso y rápido, peridendo su funcinalidad y sus propiedades medicinales. Si quieres saber más sobre cómo afecta el proceso de secado a la espirulina pincha aquí.

Estas son algunas de las formas en las que consumir espirulina ayuda a tu sistema inmune:

 

Poder antioxidante

Pero vayamos al grano, según un reciente estudio (3) realizado por científicos chinos, “El estrés oxidativo y la inmunidad disfuncional es la causante de múltiples enfermedades en humanos, incluyendo arterioesclerosis, hipertrofia cardíaca, fallo cardíaco o hipertensión.

Los frutos del bosque también son excelentes antioxidantes

Por tanto, las propiedades antioxidantes, inmunomoduladoras y antiinflamatorias de este micoralga juegan un rol muy importante para la salud”. “La espirulina activa las enzimas antioxidantes de las células del cuerpo, inhibe el daño del ADN y la peroxidación de lípidos, secuestra radicales libres y aumenta la actividad de la enzima superóxido dismutasa y de la catalasa. Esto estimula la producción de anticuerpos y regula (al alza o a la baja) la producción celular de citoquinas, induciendo una respuesta inmunomodulada y antiinflamatoria”. ”El mecanismo molecular por el cual la espirulina lleva a cabo estas actividades aún no está claro, pero se sabe de la ficocianina y el beta-caroteno son muy importantes”.

Otro ejemplo sería su efecto beneficioso en la cirrosis hepática (enfermedad degenerativa del hígado), evitando la proliferación de las HSC (células hepáticas estrelladas) con una actividad cinco veces superior al de la microalga chlorella (4).

 

Resistencia frente a infecciones víricas

Otro estudio (5) de la Scholars Journal of Applied Medical Sciences (SJAMS), afirma que “… la espirulina ayuda a construir inmunidad y mejora la resistencia a la infecciones virales. La espirulina puede potenciar componentes de la mucosa y del sistema inmune y activa las células del sistema inmune innato”. “En humanos, mamíferos, aves y peces, la espirulina aumenta la resistencia a infecciones, la capacidad de hematopoyesis y la estimulación de la producción de anticuerpos y citoquinas con resultados positivos basados en el aumento a la resistencia. La espirulina también parece activar los macrófagos, las células T y B (6). Los sulfolípidos derivados de la espirulina, también se han probado efectivos contra el VIH (SIDA)”.

Virus

El extracto de biomasa de espirulina ha probado ser efectiva contra el virus del herpes, citomegalovirus, virus de la gripe, etc. El extracto también ha mostrado capacidad para inhibir procesos carcinogénicos (7). El consumo de espirulina está relacionado con el aumento de los niveles celulares de Natural Killers (NK), interferón gamma y otras interleuquinas (8).

El complejo Calcio Spirulan (Ca-SP) también está relacionado con resistencias a varios tipos de virus, como el del herpes labial o HSV-1. En un estudio realizado en 2016 muestra como el Ca-SP inhibía la infección por HSV-1 in vitro con una potencia comparable al acyclovir (la droga más utilizada para tratar el herpes labial), bloqueando la capacidad de adhesión y penetración en las células hospedadoras. El Ca-SP también inhibe la entrada del sarcoma de Kaposi asociado al herpes. Se preparó también una crema con extracto de espirulina y se comprobó que su efecto ante el herpes labial era superior a la crema de acyclovir (9).

 

Antitumoral

La espirulina es un excelente complemento para la terapia anti tumoral o anti cáncer que se esté llevando (ver antes contraindicaciones) y puede ayudar, no solo con los síntomas y la recuperación, sino también para paliar la propia actividad tumoral.  Además de su efecto de refuerzo del sistema inmune en general, ciertos compuestos presentes en la espirulina han resultado ser efectivos para frenar la actividad tumoral, principalmente la ficocianina, el betacaroteno y los PSP (Poliscaráridos de Spirulina Platensis), aunque aún queda mucho por investigar.

La ficocianina parece tener, a parte de un efecto antioxidante, un efecto inhibidor tumoral (10) al regular la expresión del gen CD59 (para el marcador CD59) y consigue reducir la multiplicación de las células HeLa (esto es equiparable a decir que puede reducir la proliferación de células cancerosas).

Estudios con la parte acuosa de la espirulina (en la que están los polisacáridos) muestran una inhibición en la línea celular de células cancerosas del tubo digestivo y en ciertos linfomas (11).

Los resultados son esperanzadores, pero no significa que sea la única solución o que haya que sustituir la espirulina por medicación antitumoral. Eso sí, al incluirla en tu dieta tienes un plus excelente para evitar recaídas y potenciar el efecto de tu terapia.

 

Antialérgico natural

En el caso de las alergias, el sistema inmune reacciona ante algo que, si bien es cierto que es un “cuerpo extraño” que ha entrado en nuestro cuerpo (como el polen o el gluten), no es un patógeno (bichito que produce enfermedades) o una amenaza en sí mismo, entonces es nuestra propia respuesta de ataque (liberación de histamina y citoquinas entre otras muchas acciones) la que se convierte en el problema, generando rinitis alérgica, urticaria, enrojecimiento ocular… Pero si la reacción es muy exagerada, puede llevar a un shock anafiláctico con fatales consecuencias.

La alergia al polen es cada vez más común

La espirulina resulta muy efectiva para tratar las alergias, en especial la rinitis alérgica. Aunque para explicarlo como se merece, deberías leerte el post dedicado especialmente a la alergia, no podía dejar de mencionarlo.

Se ha visto un efecto significativo en la inhibición de la liberación de histamina por parte de los mastocitos (un tipo de célula inmune) durante la respuesta alérgica inflamatoria. Esto se traduce en una mejora de la rinitis alérgica y los síntomas alérgicos leves.

“La ingesta de espirulina contribuye a la preservación del epitelio intestinal, que actúa como la primera barrera mucosa frente a infecciones” (10). Con lo cual, cuanto menos histamina generemos, menores serán los desagradables síntomas alérgicos, como el moqueo, la urticaria, los estornudos y el cansancio generalizado. La histamina, entre otras muchas cosas, es un vasodilatador, por eso la congestión de la mucosa nasal y el cansancio (la vasodilatación hace que baje la presión sanguínea) son unos de los síntomas típicos.

Además reduce la inflamación típica de los procesos alérgicos: “la espirulina ha demostrado tener un efecto protector contra la alergia o fiebre del heno (11). En pacientes con rinitis alérgica, se llevó a cabo un estudio con doble ciego y placebo que mostraba una marcada reducción en la secreción de la interleuquina IL-4 proinflamatoria (12)”.

 

Esto es solo una pequeña recopilación de algunos de los efectos de la espirulina en el sistema inmune, pero si quieres explorar por tu cuenta métete en Google Scholar y busca artículos, ¡hay una infinidad! Lee también las contraindicaciones de la espirulina, son pocas, pero hay algunas. Verifica siempre la información que lees y, si quieres, compártela después, no antes 😉

 


(1): Inmunología, estrés, depresión y cáncer. Rafael Sirera et al. Revista de Psicooncología. 2006.

(2): Defects in mucosal immunity leading to Crohn’s disease. GM Cobrin, et al., Inmunological Reviews. 2005.

(3): The antioxidant, immunomodulatory, and anti-inflammatory activities of Spirulina: an overview. Qinghua Wu et al., 2016. Springer Links.

(4): Antioxidant and antiproliferative activities of Spirulina and Chlorella water extracts. Li-chen Wu et al. J. Agric. Food Chem. 2005.

(5): Spirulina-The Nature’s Wonder: A Review. A. Mohan et al. Scholars Journal of Applied Medical Sciences. 2014.

(6): Regression of experimental hamster cancer by beta carotene and algae extracts. Schwartz J, Shklar G; Journal Oral Maxillofac Surg., 1987.

(7): Biological activity of Spirulina.Zh Mikrobiol Epidemiol Immunobiol. LP Blinkova, OB Gorobets, AP Baturo, 2001.

(8): Activation of the human innate immune system by Spirulina: augmentation of interferon production and NK cytotoxicity by oral administration of hot water extract of Spirulina platensis. T. Hirahashi, M. Matsumoto, K. Hazeki et al; Internat Immunopharmacol. 2002.

(9): Calcium spirulan derived from Spirulina platensis inhibits herpes simplex virus 1 attachment to human keratinocytes and protects against herpes labialis. Julia Mader, Antonio Gallo et al. Journal of Allergy and Clinical Immunology. Elsevier. 2016.

(10): Effects of CD59 on antitumoral activities of phycocyanin from Spirulina platensis. Li Bing. Biomedicine & Pharmacotherapy.

(11): The Effect of Ultrasonificated Extracts of Spirulina maxima on the Anticancer Activity. Sung-Ho Oh. Marine Biotechnology, 2010.

(10): Tumor necrosis factor in experimental cancer regression with alphatocopherol, beta-carotene, canthaxanthin and algae extract. G Shklar, J Schwartz.  European Journal Cancer Clin Oncol., 1988.

(11): Nutrition Rehabilitation of HIV-Infected and HIV-Negative Undernourished Children Utilizing Spirulina. J. Simpore et al. Annal Nut Metabolism. 2005.

(12): The effects of spirulina on allergic rhinitis. C. Cingi et al. 2008.